domingo, 24 de agosto de 2014

¿Los vicios privados realmente generan el bien común?



Kasady Daniela Chalco

Analizando el pensamiento económico y relacionándolo con: Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, Bernard Mandeville y Adam Smith; cada uno de épocas e ideología diferentes pero que observándolo bien tienen alguna relación en cuanto a lo que se refiere a la economía. Primero centrándose en el pensamiento griego especialmente en Aristóteles, se puede decir que el abogo por la propiedad privada sin tener ningún tipo de limitación, pero que de esta no se podía sacar ningún provecho económico, que se debía conseguir un equilibrio entre la ética y la propiedad privada; analizando el punto de vista de este pensador griego se concluye que lo privado debía ir de la mano con la ética, para así conseguir el “bien común”.
Ahora, hablando de Santo Tomás de Aquino que hizo parte de la doctrina escolástica (Época Feudal), en su pensamiento influyo mucho Aristóteles, específicamente en el tema de la propiedad privada; ya que el hizo todo lo posible para demostrar y argumentar que lo privado era una añadidura o algo que mejoraba la calidad de vida; ya que según el cristianismo todo debía ser comunitario de acuerdo a la ley natural; planteando mejor su ideología añadió que la propiedad privada tenía que ser controlada o regulada por el estado por lo cual como consecuencia había desigualdad económica; se puede decir entonces que la religión opto por hacer ver que la propiedad privada no estaba en contra del designio de Dios, para así obtener mucho más poder del  que ostentaba.
Bernard  Mandeville, el cual tiene mucha relación con los anteriores ya que en su texto: la fábula de las abejas se burla de los moralistas sentimentalistas ya que estos decían que existía una armonía natural, por tanto no se necesitaba de un control estatal; por eso el cómo mercantilista refuto con ellos, afirmando que: “los vicio privados podrían convertirse en beneficios públicos bajo la diestra dirección de un político hábil”; por lo tanto el defendía la propiedad privada pero con el debido control del estado; estaba en total desacuerdo con el lema de: “laissez faire”, ya que promovía la total libertad del comercio y la economía.
Finalmente, Adam Smith como precursor de la teoría clásica y el liberalismo, defendió también la propiedad privada pero claramente sin la intervención del estado, por la armonía social que se nombró anteriormente en el pensamiento de los moralistas sentimentalistas del cual Smith hacia parte; por lo cual Mandeville y Smith tenían puntos de vista  diferentes en cuanto a la propiedad privada. Se puede decir entonces que los mercantilistas y los clásicos diferían en la intervención o no del estado.
En conclusión desde la antigüedad hasta la modernidad, se planteó la premisa de que la propiedad privada promueve el bien público (Egoísmo y altruismo), una gran paradoja; pero realmente esto no es así  porque desde tiempos inmemoriales siempre ha existido desigualdad social y eso es precisamente por el individualismo del ser humano, el cual a partir de premisas como la anterior trata de buscar beneficios económicos; por eso la economía tiene escuelas de pensamiento muy diferentes (ortodoxos y heterodoxos) las cuales solo buscan dar soluciones a los problemas económicos actuales.


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