domingo, 24 de agosto de 2014

¿Por qué estudiar la historia de la economía?


Eduard Bedoya

Al empezar mi carrera profesional como economista, siempre me he cuestionado, por qué estudiamos acontecimiento pasados en el ámbito económico, y no nos enfocamos en lo que nos depara el futuro (cuales van a hacer las nuevas tendencias, los nuevos avances científico tecnológico, los nuevos mercados, etc.) en vez de enfocarnos en nuestro pasado.
Para dar una respuesta a este interrogante, al estudiar la historia y  sus principales autores, caso puntual el autor chino Guang Zhong (725-645 a.c.) en su teoría “de lo ligero y lo pesado” planteando que un bien es ligero cuando es abundante, por  tanto sus  precios bajan y que es pesado cuando es escaso por ende sus precios suben. Pese a que dicha teoría fue planteada hace más de dos mil años, se asemeja bastante en la explicación de la oferta y la demanda y la teoría cuantitativa del dinero que actualmente manejamos.
Así como por ese estilo, Aristóteles, que hizo aportes durante el escolasticismo planteando que la propiedad privada era buena, que existe una diferencia entre necesidades y deseos; Abu Hamid al-Ghazali que habla de los mercados, de la importancia de la división del trabajo; Santo Thomas De Aquino, ética del precio justo y defensor de la propiedad privada; e importantes  escritores que hicieron diversos aportes al pensamiento  económico clásico: François Quesnay, el estado no controla la economía sino el derecho natural; William Petty,  importancia de los fenómenos económicos; Bernand Mandeville, la intervención del estado lleva a beneficio social; Richard Cantillon, las variables económicas endógenas; David Home, teoría del comercio internacional, y muchos autores más. Pese a que fueron hace cientos de años que realizaron sus aportes, aun hoy en día seguimos basándonos en dichos pensamientos y teorías que nos permiten tener las herramientas necesarias para afrontar las crisis actuales y posteriores que se nos presenten.
En conclusión, es importante conocer los orígenes de la economía, así como los pensadores y teorías propuestas, ya que así podremos entender el por qué de los acontecimientos en términos económicos y a partir de estos, poder generar nuevos conocimientos que puedan ser aplicados en la actualidad y tener bases bien consolidadas para poder afrontar las crisis que se nos presenten en el futuro.
Por ello la importancia de conocer nuestro pasado para mejorar en el presente.


“El que no conoce su historia, está condenado a repetirla”
Napoleón Bonaparte.

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