martes, 7 de octubre de 2014

Ventajas absolutas de la desigualdad.


Por: Julián Alberto Díaz Londoño

La idea de las ventajas absolutas planteada por Adam Smith basada en el supuesto de que cada país posee una ventaja en la producción de un bien cualquiera con respecto a otros países, y que esta puede ser en las condiciones naturales favorables (recursos naturales, clima, etc.), costes de producción bajo o en la superioridad tecnológica, va ligada a la división internacional del trabajo en la cual los países de acuerdo a lo antes expuesto deciden fomentar la producción interna de cierto bien en el que tengan ventaja para generar su exportación e importar los bienes que tienen un alto costo de producción al interior del país. Como primera impresión al leer la teoría de las ventajas absolutas genera sensación de sensatez  pues mirándolo de una forma simple este planteamiento  resultaría en un estado de beneficencia para todos los países pues cada uno se enfocaría en producir en lo que son productivamente fuertes ya que se les sale menos costoso y generaría una entrada de recursos importante, e importarían las mercancías que producen otros países con ventajas absolutas, así todos saldrían ganando en determinadas cuentas, pero creo que Smith paso por alto varios aspectos fundamentales del comercio exterior como es el caso de las superpotencias productoras, de la desigual industrialización de los países  a lo largo de la historia y de las condiciones de negociación de estos tratados dispareja.

Aquí es donde nacen para mi algunas de las razones del disparejo desarrollo social y económico entre los países pues algunos aprovecharon al máximo sus ventajas absolutas pero también al mismo tiempo de este proceso generaron un desarrollo tecnológico que les permitió ser productores de muchas más mercancías elaboradas generando una balanza comercial favorable a lo largo de los años y en cambio otros países adquirieron el nombre de subdesarrollados por que se quedaron simplemente en la acción de producir y exportar sus mercancías con ventajas absolutas y no hicieron mayor esfuerzo por desarrollar una industria que les permitiera actuar de igual a igual en el comercio exterior con estas potencias súper productoras lo que género que para satisfacer la demanda, se convirtiera en un país con una balanza comercial desfavorable y una economía muy dependiente y frágil como fue y es el caso de américa latina, tiene que jugar un papel antagónico en el crecimiento de las economías potencia como lo fue en su tiempo estados unidos y ahora lo empieza a ser china, pues es en esas periferias donde finalmente se sostiene la economía de estos países “desarrollados”.


Muchos países perdieron las ventajas que poseían respecto a otros países y quedaron desprovistas de herramientas para generar competencia en el comercio internacional y fueron supeditados a cumplir con las indicaciones y demandas de economías más fuertes, convirtiéndolos, principalmente en  exportadores de materias primas en donde la mayoría de los casos son explotadas por multinacionales extranjeras, también la llegada de la estrategia económica del outsourcing les permitió en países donde la demanda de trabajo es tan grande bajar en gran medida los salarios y por ende los costos de producción.

 Es así como Adam Smith plantea una teoría interesante en el ámbito del comercio entre naciones, pero que pierde legitimidad en la medida que no analiza los factores que en un futuro van a influenciar ese comercio exterior, y que el principio de dejar pasar, dejar hacer, finalmente respondiendo al egoísmo, eslabón central del capitalismo, terminaría tomando su papel protagónico en un crear mundo rebosado de injusticia social.

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